martes, 7 de octubre de 2014

Unas pinceladas sobre Bamba Project

Desde que dije que iba a emprender el viaje hacia mi sueño africano, y más ahora que estoy aquí, mucha gente me ha dicho que soy muy valiente, que hago un buen trabajo y que estos niños tienen mucha suerte.

Es cierto,  estos niños son afortunados conociendo cómo es el sistema social keniata. Pero la suerte no se la he traído yo con esta breve estancia.  La verdadera valiente es Rocío Cabeza quien, hace casi cinco años, se "encontró" colaborando en el orfanato Sunrise y decidió que con muy poco podía mejorar la calidad de vida de los niños que allí vivían.

Al volver a Palma enganchó a sus amigos y familiares para que "esponsorizaran" a los niños. Gracias a ellos hay más de un centenar de apadrinados entre el orfanato y algunas familias de la comunidad. Este programa es importantísimo ya que en Kenia los orfanatos son privados y viven de los donativos de la gente. También es privada la sanidad y hay que pagar la educación secundaria. El gobierno sólo manda algo de comida cada cierto tiempo. En cuanto a las familias, es habitual que sean muy numerosas, por lo que el apadrinamiento (de uno o dos niños por familia) permite a las madres saber que tienen unas necesidades básicas cubiertas cada mes.

A la vez que el programa de "esponsorización" crecía, también lo hacía Bamba Project. Se construyó el Aula Bamba, una habitación multidisciplinar en el que las Mujeres Neema (otro de los proyectos) trabajan por la mañana en distintos talleres y por las tardes sirve de zona de estudio para los niños.  Las mujeres, unas 25, se dividen entre las que hacen costura (uniformes escolares, bolsas realizadas con sacos de cemento reciclados...), las que producen brazaletes, otras que hacen magdalenas y unas cuartas que cultivan un huerto situado en otros terrenos de Bamba.

A escasos 200 metros del orfanato (institución que no depende de Bamba pero con la que colabora) y bajo el Aula Bamba, se encuentran también tres casitas de viajeros. Estas preciosas cabañas dan la posibilidad a padrinos, colaboradores y a cualquier persona que desee venir a conocer Kabarnet, de dormir confortablemente y, a la vez, sirven para pagar la educación secundaria (no gratuita) de los niños del orfanato.

En otros terrenos algo más alejados se encuentra la biblioteca y está en construcción un comedor comunitario para las familias y los niños que viven en la parte baja del valle.

Desde el principio he seguido la progresión de Bamba y he ido colaborando de la forma que he podido. La verdad es que ponen muy fácil poder aportar nuestros granitos de arena a través de microdonaciones (un ladrillo por 2 euros), compra de gallinas y cabras o de productos Neema. Ahora, viendo desde aquí la utilidad que tienen esos gestos que a nosotros no nos suponen gran cosa, pienso en el nuevo proyecto, en la responsabilidad y lío que se nos viene encima con la construcción del nuevo "Rescue center" al que van a traspasar a algunos niños que actualmente viven en el Sunrise. Conociendo a estos pequeños y habiéndome contado parte de sus historias vitales, se me hace durísimo pensar que tengan que abandonar su casa para ir a otro orfanato situado en cualquier otra parte del país. Por eso es tan necesario adecuar aquí otro lugar para ellos.

Como ya me considero parte activa para conseguir tirar adelante con la construcción del orfanato Bamba, y viendo los elevados costes de todo aquí, sé que se necesitará de la ayuda de mucha más gente que apueste por seguir dando un presente mejor a estos niños. Imagino que Rocío lleva semanas sin dormir haciendo números, intentando inventar campañas con las que conseguir los fondos necesarios para empezar la construcción y que muy muy pronto dará toda la información mediante el Facebook de Bamba. Desde allí podréis ver los avances del proyecto y, si hacéis una donación, conocer a qué se destina. Desde aquí, haremos el mejor uso posible del dinero para tener cuanto antes las nuevas habitaciones y el comedor terminado.

Asante sana!!!!

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