miércoles, 15 de octubre de 2014

Visitando casas Neema: Winnie y Josephine

Winnie vive en una pequeña cabaña con sus hijos Vincent y Félix. En poco más de 6 metros cuadrados tienen una cama, una mesa y una silla. Por suerte, el fuego para cocinar se hace fuera y hay un baño comunitario a unos metros de la puerta. Por esta "habitación" paga 700 ksch, unos 7 euros al mes y se le ve absolutamente feliz y orgullosa de haberla podido alquilar.

Winnie dejó a su marido hace unos años. Él la maltrataba y se iba con otras. Durante un tiempo vivió con su madre pero, desde hace unos meses, puede alquilar esta habitación y tener algo de independencia. Sus hijos están apadrinados por dos españoles que confían en Bamba Project. Gracias a este apoyo tienen la escuela pagada y reciben una bolsa con comida cada primer sábado de mes. Como ellos son sólo tres, el maíz lo alargan hasta la siguiente recogida. Para pagar el alquiler y otros gastos que puedan tener, Winnie trabaja esporádicamente en una casa cerca de la suya y, siempre que puede,  saca tiempo para confeccionar pulseras y hacer panecillos con las Mujeres Neema. Gracias a todo ello espera poder ampliar su habitación y alquilar una casa un poco más grande en la que, al menos, pueda tener separada la zona de dormir y la de comer.

Desde que entró en el programa de Mujeres Neema su vida ha cambiado bastante. Su marido "la busca" diciéndole que cada día la ve más guapa y segura de si misma y ella se sabe realizada y sin necesidad de un hombre que, total, "va a volver a irse con otras porque los negros no sabemos amar como los blancos". Aquí, el deseo prima sobre el sentimiento y ella sabe que tener su propia vida le va ayudar a no depender de caprichos momentáneos, sino que tendrá la capacidad de decisión que hemos conseguido las "muzungu".

A Josephine, o MamaChumba, su marido le regaló al poco de casarse el bebé que acababa de tener con otra mujer. Ella no pudo discutirle nada, se lo quedó y lo cuidó como si fuera de su sangre. Después, fue pariendo uno tras otro hasta a tres vástagos más. El marido, en ese tiempo, no paró de andar con otras mujeres y acabó yéndose de este mundo por culpa del sida. Eso sí, antes de marcharse  dejó infectada a su mujer, convirtiéndola en parte de ese 20% de la sociedad keniata con VIH.

Por suerte para MamaChumba, su marido tenía una bonita casa tradicional con algo de tierra que le permite no pasar hambre y poder dar un techo a sus cuatro hijos, dos de ellos apadrinados por Bamba Project. En cuanto a la enfermedad, cuando entró a formar parte de las Mujeres Neema, su estado era muy malo. Ahora, gracias a tener una obligación diaria, a ganar algo de dinero con su trabajo por primera vez en su vida y al tratamiento que recibe gratuitamente del gobierno, se encuentra más fuerte y mejor.

El mayor orgullo de Josephine es su hija Chumba, que estudia secundaria en un internado. Confía que con educación las mujeres no acepten lo que le tocó sufrir a ella, sean más independientes y ayuden a crecer al país por el buen camino.

Estas son las dos historias que conocí ayer. Las de dos mujeres valientes y fuertes con las que compartí un rato en sus casas, tomando algo mientras charlábamos. Los miércoles serán día de visita a las Mujeres Neema y, viendo lo que he aprendido con las dos primeras, creo que va a ser mi día favorito de la semana. Sin ninguna duda, la realidad de sus vidas es totalmente diferente a la mía (a las nuestras) y tenerlas presentes es necesario para comprender que para que una sociedad avance es fundamental que se haga desde los dos sexos y, aquí, siempre se había obviado a uno de ellos. Por esto es tan importante el trabajo que hace el grupo de Mujeres Neema y tan útil las compras que hacemos de sus productos. Ahora me doy cuenta realmente de que un gesto tan pequeño, tiene una repercusión enorme a su economía y a la vida de todas sus familias.

Gracias a Winnie y a Josephine por dejarme invadir su espacio, por responder a mis preguntas y, sobre todo,  por ser tan tan tan fuertes.

2 comentarios:

  1. Gracias a ti por compartir esos preciosos momentos con nosotros. Sigue disfrutando de Kenia y sus gentes tanto como dejas disfrutar a ellos de tu alegria y cariño siempre. Un bacione!

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  2. Quina gran aventura Lluc... t ´admirem molta gent per aquí !!
    Tandebó tingués es collons per fer algo així !!
    Es blog m´encanta, m´agradaria que possesis més fotos d´aquests llocs màgics que estàs descobrint :)

    Un beso ben fort den Bruno na Mai i jo

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